¿AFECTA LA CORRUPCIÓN AL VOTO DE LOS PARTIDOS IMPLICADOS?

Autor: Álvaro Marchante

Los escándalos de corrupción están siendo uno de los temas más importantes de la actualidad. Hace unos días el periódico El Mundo publicó un artículo en el que analizaba el tamaño que ocupaban los casos de corrupción en distintos medios. La conclusión es que desde que comenzó el año la corrupción ha ocupado buena parte de las portadas de la mayoría de diarios.

Superficie dedicada a temas de corrupción por la prensa durante el mes de Enero 2013

Superficie dedicada a temas de corrupción por la prensa durante el mes de Enero 2013

Las preguntas que algunos nos hacemos dado el caso es: ¿Importan los casos de corrupción a los ciudadanos? ¿Afecta la corrupción al voto de los partidos? ¿Cómo afecta el caso destapado a raíz de los papeles de Bárcenas al Partido Popular?

La corrupción interesa a los ciudadanos

La primera de las preguntas la podemos contestar utilizando Google Trends para ver si cuando hay casos de corrupción se busca más, menos o igual “corrupción” en Google.

Búsquedas en España en Google de corrupción

Búsquedas en España en Google de corrupción

Como vemos en la gráfica (tomada el día 13 de febrero de 2013), cada vez que se ha producido un caso de corrupción –en especial los más mediáticos, como los que se produjeron en Marbella y alrededores, que tuvieron como protagonistas a Julián Muñoz y a Isabel Pantoja, entre otros– las búsquedas en Google se han llegado a multiplicar por 12,5 (teniendo en cuenta el pico más bajo en noviembre de 2004 y el más alto en febrero de 2013). Por tanto, podemos afirmar que los casos de corrupción sí interesan a los ciudadanos.

 ¿Cuánto afecta la corrupción?

Para ver si los casos de corrupción afectan al voto, recurriremos a la base de datos del CIS y trabajaremos con las intenciones de voto directas, para evitar posibles polémicas en la denominada “cocina del CIS”, puesto que tomaremos la serie histórica desde enero de 1981 hasta la actualidad. Sólo nos centraremos en los partidos de ámbito nacional para evitar fallos por muestreo.

Según Barreiro (2001) “cuando la corrupción se convierte en una de las cuestiones principales de la política y además afecta más a un partido que al resto, podemos esperar que se debilite el voto por proximidad ideológica con respecto a ese partido”. Por tanto, cabe suponer que cada vez que un caso de corrupción sale a luz la intención de voto al partido implicado en dicho escándalo bajará en intención de voto. No obstante, como también destaca Barreiro (2001), “la relevancia que pueden llegar a adquirir los casos de corrupción dependerá no sólo del número o gravedad de los escándalos o de cómo reaccione el partido afectado ante los mismos (si exige o no dimisiones inmediatas, etc.), sino también del uso que el partido contrincante haga de los sucesos ocurridos”. De este modo, “la variable fundamental no será el grado de corrupción, sino la reacción del gobierno ante la corrupción” (Barreiro y Sánchez-Cuenca, 2000).

Intención de voto desde enero de 1981 a septiembre de 1990 marcando el inicio de algunos casos de corrupción

Intención de voto desde enero de 1981 a septiembre de 1990 marcando el inicio de algunos casos de corrupción

Intención de voto desde enero de 1991 a septiembre de 2000 marcando el inicio de algunos casos de corrupción

Intención de voto desde enero de 1991 a septiembre de 2000 marcando el inicio de algunos casos de corrupción

Intención de voto desde enero de 2001  a enero de 2013 marcando el inicio de algunos casos de corrupción

Intención de voto desde enero de 2001 a enero de 2013 marcando el inicio de algunos casos de corrupción

Antes de empezar este análisis, es importante destacar que los casos de corrupción no son los únicos elementos que afectan al voto. La situación económica, internacional, social… pueden ser elementos que influyan con más fuerza. Por tanto, las conclusiones nunca serán en exclusiva por los casos de corrupción.

Como podemos observar, hay casos de corrupción que inmediatamente se traducen en una pérdida de votos para el partido implicado, otros que dicha pérdida no es tan inmediata, otros en los que no hay pérdida y otros que no sólo no afectan sino que –por otros motivos contextuales ajenos a dicho caso– aumentan en voto. Tal vez lo más destacable es que en ningún caso de corrupción se produce una clara transferencia de votos. En la mayoría de casos el partido implicado pierde votos que no se transforman en un aumento de los votos al resto de partidos, o tiene una ligera subida de votos acompañada de una subida más pronunciada de los votos del resto de partidos. Por tanto, la corrupción parece más bien que moviliza o desmoviliza, según el caso, a los votantes; sería interesante descubrir si esos electores a los que moviliza o desmoviliza son los votantes menos ideologizados (los que se autoubican en el 5 en la escala ideológica o los que no saben o no contestan cuál es su ideología).

Ibercorp es el escándalo de corrupción que coincide con la mayor pérdida de votos de un partido entre un sondeo y otro. En concreto, el PSOE perdió 7,2 puntos de voto directo en el siguiente sondeo que salió tras estallar el caso en la prensa.

El segundo fue el caso de Juan Guerra, provocando una pérdida de 5,3 puntos de voto directo al PSOE. Teniendo en cuenta los dos sondeos siguientes, la pérdida de votos habría llegado hasta 9,1 puntos de voto directo.

Para algunos autores el caso de corrupción que más alarmó a la ciudadanía fue el caso Roldán (Barreiro y Sánchez-Cuenca, 2000), pero parece ser que no fue el que más afectó al voto. El caso Roldán se produjo cuando ya estaba iniciada una tendencia fuertemente bajista en el voto directo al PSOE, por lo que sus efectos no se pueden contemplar con claridad. Este caso coincidió con una bajada de apenas un punto en la intención de voto, cuando en los cuatro meses anteriores dicha intención de voto había decrecido 7,7 puntos. Uno de los motivos por los cuales podemos empezar a pensar que hay elementos ajenos a la corrupción, como la situación económica que atravesaba España en esos meses de 1993 que afectaron más que la corrupción.

Otros casos que también han coincidido con una pérdida importante de voto directo han sido: Funespaña (-5,3), Flick (-4,7), Papeles de Laos (-4,2)

Cambiando de punto de vista, los casos de corrupción que coinciden con una mayor subida en votos son: Macosa,  Kio-Ercros (+7,8 puntos), Ferraz (7,4) –el diario Expansión describe este caso de la siguiente manera: “A lo largo de 1986 el POE puso en funcionamiento un mecanismo de recaudación irregular, para financiar gastos electorales y del referéndum sobre la OTAN. Son unos 1.500 millones, procedentes de comisiones y entregas de empresas. “Donaciones”, según la definición del partido. El secretario del vicepresidente, Alfonso Guerra, llevaba en bolsas de deporte decenas de millones en metálico”– y Cuiña (+3,7) –caso relacionado con el Partido Popular de Castilla y León–.

Curiosamente, el sondeo siguiente a la aparición del escándalo producido por el GAL, el PSOE sube 2 puntos en el voto directo. No obstante, tardaría más de un año y medio en superar el 22,2% de voto directo que consiguió tras la aparición en la prensa del GAL y rompió la tendencia alcista que había conseguido en los meses anteriores.

Centrándonos en los últimos años, vemos que la mayoría de los casos de corrupción que salieron a la luz casi ninguno afectó de forma notable al voto. No obstante, todos los casos desde el año 2001 –a excepción de la dimisión del Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, después de haber ido de caza sin licencia– han ido ligados a una pérdida de votos.

Bárcenas y el Partido Popular

Sólo con los sondeos del CIS es difícil ver el efecto del caso destapado en el PP a partir de los papeles que el periódico El País ha obtenido de Bárcenas sobre la posible financiación ilegal y pagos a los miembros del partido. No obstante, contamos con los sondeos de El Periódico y de El País realizados posteriormente y que muestran una pérdida de 4 y de 5,6 puntos –respectivamente– en la intención directa de voto al PP.

Para sacar conclusiones sobre el caso de Bárcenas, tenemos que tener en cuenta varios puntos que destacan Barreiro y Sánchez-Cuenca (2000):

  • “La corrupción produce un deterioro del clima político y, con mayor gravedad, provoca un sentimiento de insatisfacción con la democracia”
  •  “Lo fundamental es que una vez que surge la corrupción, el gobierno persuada a la ciudadanía de que está dispuesto a llegar hasta el final para aclarar lo que ha ocurrido”
  • “La gente puede llegar a darle más importancia a la reacción del gobierno ante los escándalos de corrupción que a los propios escándalos”
  • “El otro factor que media en la relación entre evaluación de políticas y apoyo al gobierno es el juicio sobre cómo lo haría la oposición”.

Del mismo modo, hay que destacar el papel de los medios de comunicación (Urquizu, 2009).

Una vez que conocemos el marco en que nos movemos, si analizamos la actuación de los dirigentes del PP, vemos que una vez que el escándalo llegó a la prensa la situación política se agrava –tanto es así que han resurgido movimientos vinculados al 15M–, no persuadieron a la ciudadanía de que tratarían de llegar hasta el final para aclarar los hechos y haber sido lentos en sus movimientos –tardaron unas cuatro semanas en presentar las cuentas de Mariano Rajoy, por ejemplo–, no consiguiendo, por tanto, neutralizar el revuelo iniciado.

La segunda observación es que el PSOE no está recibiendo transferencias de votos desde el PP, al menos de forma notable –en un año ha perdido un punto de voto directo y en los sondeos rara vez supera el voto que obtuvo en las pasadas Elecciones Generales–, tal vez por el juicio que los ciudadanos hacen sobre cómo lo haría la oposición (Barreiro y Sánchez-Cuenca, 2000).

 Por tanto, podemos concluir que la corrupción despierta el interés de los ciudadanos y tiende a suponer un efecto negativo en el voto –cada caso ha reducido el voto del partido implicado una media de 0,3 puntos en el voto directo del siguiente sondeo realizado por el CIS tras la aparición del caso en la prensa; con una pérdida máxima de 7,2 y una ganancia máxima de 7,8 puntos en el voto directo–. Sólo con la corrupción no podemos explicar la pérdida de votos, puesto que casos de máxima importancia como el caso Roldán (Barreiro y Sánchez-Cuenca, 2000) apenas agravan la pérdida de votos del PSOE, sino que se suman a una tendencia ya iniciada.

Como vemos en las gráficas, los casos de corrupción no parece que produzcan un profundo cambio en el voto, sino que más bien podemos decir que movilizan o desmovilizan al electorado. Como se puede apreciar con los casos del BOE, Macosa, KIO o Funespaña, donde el las crecidas en voto directo al PP no se corresponden con las perdidas de voto del PSOE. El caso de los Fondos Reservados coincide con unas pronunciadas subidas del PP y de IU a la vez que con un pequeño ascenso del PSOE, por tanto, más que de transferencia de votos, en este caso, hablaríamos de movilización de electores indecisos.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Barreiro Belén (2001), “Los determinantes de la participación en las elecciones españolas de marzo de 2000: el problema de la abstención en la izquierda”, Working Paper, 171, Madrid: Fundación Juan March.

Barreiro, Belén y Sánchez-Cuenca, Ignacio, (2000) “Las consecuencias electorales de la corrupción”. Historia y Política, nº 4. Julio-Diciembre 2000

Casos de corrupción en España http://es.wikipedia.org/wiki/Corrupci%C3%B3n_en_Espa%C3%B1a

Casos de corrupción urbanística en España http://es.wikipedia.org/wiki/Corrupci%C3%B3n_urban%C3%ADstica_en_Espa%C3%B1a

Manuel Villoria, Fernando Jiménez, (2012) “La corrupción en España (2004-2010): datos, percepción y efectos”, REIS 138:109-134, abril-junio 2012 cis/reis.138.109

Mapa de la corrupción en España. http://www.abc.es/gestordocumental/uploads/nacional/mapa%20corrupcion.pdf

Rivero-Rodríguez, Gonzalo y Fernández-Vázquez, Pablo, (2011) Las consecuencias electorales de los escándalos de corrupción municipal, 2003-2007. Estudios de Progreso. Madrid: Fundación Alternativas.

Serraller, M. y Saiz, S., “Control en la financiación de partidos, transparencia y listas abiertas”,  en Expansión el día 19 de enero de 2013.

Urquizu, Ignacio (2009), “Treinta años de comunicación y política en España”. Estudio/Working  Paper 2009/1. Revista On Line del Grupo de Trabajo “Walter Lippmann”. Departamento de Sociología VI. Universidad Complutense de Madrid. Diciembre de 2009.

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3 pensamientos en “¿AFECTA LA CORRUPCIÓN AL VOTO DE LOS PARTIDOS IMPLICADOS?

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  2. Miguel

    Por supuesto, en mi lo tengo claro ahora, tras las sucesivas desilusiones que he recibido de “los salvadores de España” o mejor dicho “los hundidores de España”. ¡ Que pena de nuestra nación ! Solo miran por sus intereses sin darse cuenta que están masacrando las gallinas de los huevos de oro, que es el pueblo llano generador de riqueza por su trabajo por cuenta ajena y propia y que ahora están perdiendo sus empleos y negocios por cuestiones económicas y políticas de los dos partidos mayoritarios.

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