4 ESTRATEGIAS EN LAS COMPARECENCIAS SOBRE BÁRCENAS

Autor: Álvaro Marchante

Después de las presiones de los partidos políticos, de la prensa nacional e internacional y de los ciudadanos, Rajoy ha comparecido ante la cámara de diputados (en el Senado, puesto que el Congreso estaba en obras) para explicar su situación y la de su partido en cuanto al llamado “caso Bárcenas”. Como ya vimos anteriormente, la corrupción es uno de los temas que más preocupan a la sociedad y que los sondeos del CIS van mostrando continuamente.

A lo largo de una sesión de este estilo en el que han comparecido más de diez personas, pueden darse diferentes estrategias. Éstas pueden resumirse en cuatro según Ries y Trout (Guerra del Marketing):

  • Defensa: sólo la puede hacer el líder, los movimientos competitivos siempre deben ser bloqueados. Cubrir los puntos débiles antes de recibir ataques.
  • Ataque: atacar al líder. Buscar la debilidad en la fortaleza del líder y atacar ese punto. Lanzar el ataque en un frente tan estrecho como sea posible.
  • Flanqueo: debe hacerse dentro de un área poco o nada disputada. La sorpresa táctica debe ser un elemento importante del plan. La persecución es tan fundamental como el ataque en sí mismo.
  • Guerrillas: localizar una sección lo bastante pequeña para poder defenderla. No importa qué tan exitoso seas, nunca actúes como líder. Estar preparado para retirarse en el momento que se le avise. Agresividad.
  • Innecesarias: este tipo de intervenciones son aquellas en las que el insulto se mezcla con reivindicaciones que no tienen nada que ver con el tema de la sesión.

Estas cuatro estrategias son difíciles de encontrar en estado puro y lo lógico es que se mezclen, en especial en las estrategias defensivas –puesto que suelen contar con estrategias para desviar la atención como el ataque o el flanqueo–.

PP: era el único partido que podía intervenir en cualquier momento y sin límite de tiempo. No obstante no ha hecho un uso abusivo del mismo. La estrategia del Presidente del Gobierno ha sido inteligente. Ha buscado defenderse tratando de adelantarse a los movimientos del resto de partidos. Puesto que las declaraciones habían sido numerosas en los días previos, sabía lo que cualquier portavoz le criticaría y cómo lo haría. Como todos los partidos políticos habían transmitido el mensaje de que Rajoy no hablaría de Bárcenas, haciendo que los ciudadanos pensasen que esto sería así, el presidente ha hecho lo que nadie esperaba: hablar de Bárcenas desde el principio y empezar atacando al resto de partidos condicionando sus intervenciones (“la mejor defensa es un buen ataque”): “pedirán mi dimisión diga lo que diga”, “traen al congreso debates estériles con informaciones parciales”, “prefieren no esperar a que se conozcan los hechos por si no son de su agrado”. Así, empezó a utilizar repetidamente citas de Rubalcaba en referencia a temas de corrupción de su partido, que concluía con un “fin de la cita”. Acto seguido comenzó a transmitir el mensaje de que hay que cambiar el tema, puesto que hablar de corrupción política en el gobierno (dado que según Rajoy es falsa, al menos hasta que los tribunales digan otra cosa) debilitaría la imagen de España y perjudicaría a su recuperación: “no he comparecido hasta hoy porque podía causar un mal en nuestro crédito exterior”, “la moción de censura produciría daños irreparables a la marca de España”, “hablar de corrupción puede limitar la recuperación económica”, “nuestra situación económica es demasiado complicada y no hay que jugar con ella”.

Siguió con su papel de profesor de ciencia política que se enfrenta ante un “listillo” insistiendo en que está presente en la presente sesión motu proprio, puesto que no hay mecanismos para obligar al presidente a comparecer ante los miembros del Congreso. Llegados a este momento dijo la frase que será titular en todos los medios: “Me equivoqué en mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía”. A partir de aquí repite una y otra vez que cree en la inocencia de toda persona hasta que se demuestre lo contrario y que cometió el error de confiar en Bárcenas. También ensalza que ayer se aprobó la ley de transparencia (que no ha contado con el apoyo de ningún grupo parlamentario).

En su primera réplica –tras la intervención de los portavoces de todos los partidos– comenzó a contradecirse con lo primero que dijo: no usaré el “tú más”. Durante esta intervención comenzó una y otra vez a señalar los casos de corrupción del PSOE y a victimizarse: “no les interesan mis explicaciones, sólo mi dimisión”, uno de los argumentos que trató de usar desde el principio para debilitar el discurso de sus oponentes. “Mis explicaciones no valen porque no coinciden con las tuyas”. “No soy un convenio de virtudes, no como usted señor Rubalcaba, pero soy una persona recta y honrada”. “¿Cómo se puede desconfiar de su trabajo si el Tribunal de Cuentas daba su visto bueno a su gestión año tras año?” Terminó con una de las claves más importantes de la comunicación: resumir lo que ha dicho con frases cortas y con poca información, pero que a vista de cualquier persona podría quedar como un resumen de que en verdad ha hecho las cosas que dice.

En su segunda réplica vuelve a resumir lo que ha dicho y lanza un último ataque a Rubalcaba.

En general su participación ha salvado la situación, al menos por el momento. El largo mes de agosto le dará tranquilidad.

PSOE: la estrategia de Rubalcaba era atacar, pero no parecía esperarse que Rajoy estuviese dispuesto a hablar de Bárcenas. Su discurso estaba preparado a priori y lo leyó (tal vez se le notaba demasiado que leía) conforme lo traía escrito de casa. Si hubiera estado atento podría haber conseguido más del Presidente del Gobierno, por ejemplo, que explicase de verdad el tema de los SMS y por qué siguió en comunicación con Bárcenas. Siguió insistiendo en que tenía que dimitir, que su gobierno no tenía credibilidad, que sólo ha mentido. “Es imposible creer que usted no supiera nada”. “Se ha quedado usted sin autoridad para pedir a los ciudadanos según qué cosas”. Continuó la guerra de citas que empezó Rajoy en su turno y citó frases suyas de la legislatura anterior en las que el actual presidente criticaba cosas que ahora se le volverían en contra con dichas palabras.

En su réplica parecía mucho más fresco –ahora no leía algo traído de casa–. Con un conjunto de frases similares dijo “yo jamás he cobrado un sobresueldo”, “yo nunca he cobrado en negro”, “yo jamás he enviado un SMS a un delincuente”. Le siguió insistiendo en su dimisión.

CiU: Durán i Lleida mantuvo un tono tranquilo y sosegado. Buscó una estrategia diferente: el flanqueo. Apoyó a la figura de Rajoy por encima de la de Bárcenas: “es aberrante dar más credibilidad a una persona que está en la cárcel de El Soto (Bárcenas), antes que al Presidente del Gobierno (Rajoy)”. Le recordaba que tenía que haber comparecido ante el congreso con anterioridad y sin que nadie se lo pidiese. “Necesitamos creerle, la alternativa es entrar en la desestabilización del país”. “No se trata de pedir dimisiones, sino de explicaciones”. Buscó mantener a su partido como un posible apoyo dadas las circunstancias que se están viviendo y que se puedan vivir tanto en Cataluña como en el conjunto de España.

En su segunda intervención da cuenta de que Rajoy ha sido mejor estratega que el resto de partidos: “nuestras intervenciones han sido tan previsibles que el señor Presidente no ha tenido que tomar ni una sola nota para respondernos”. También acusó a Rajoy de apoyar la presunción de inocencia cuando le conviene, puesto que según Durán no lo hizo cuando hubo acusaciones contra Mas. Concluyó que para la estabilidad de España “no nos conviene que haya unas nuevas elecciones”.

IU: Cayo Lara de inicio pareció dudar entre seguir una campaña de ataque, de flanqueo o de guerrilla y esto le hizo mezclar varios tipos de discursos. Habló de muchas cosas: estafa electoral, ansias privatizadoras, recortes, banca, parados, desahuciados, jóvenes que emigran, Troika, derechos sociales, lucha de clases… Una vez centrado su discurso, atacó al Presidente desde la financiación del PP: “reducíais las subvenciones a los partidos porque ustedes se financiaban de otra forma”, denunciando que este tipo de actuaciones limitan la libertad de competencia política. Criticó, por insuficiente, la aceptación de equivocación de Rajoy con respecto a Bárcenas: “en política no basta con el arrepentimiento, tiene que haber responsabilidades”. Para el líder político de IU es necesaria la dimisión de Rajoy para que haya regeneración democrática. También se sumó a la guerra de citas que habían iniciado PP y PSOE. En su réplica sí pareció tener claro cuál era su posición y llevó a cabo un bonito ejercicio de estrategia de flanqueo mientras contaba la historia de una familia como paralelismo a la situación interna del PP.

El turno de Cayo Lara fue partido y también intervinieron Coscubiela (ICV) y Yuste (Cha). Ambos se propasaron con su lenguaje y fueron llamados al orden por el Presidente de la Cámara. El primero de ellos estuvo más calmado y trató de seguir una estrategia de guerrilla, aunque puede que se pasase de violento. “La mentira política es la antesala de la corrupción”, “ustedes corrompen lo que tocan”, “este país no se merece un corrupto como Presidente del Gobierno”, “usted se merece la moción de censura”, “cuanto antes dimita antes empezaremos a salir del pozo”. Yuste fue más agresivo, su estrategia era llamar la atención con los insultos y no paró de repetir los temas que ya habían dicho Rubalcaba, Cayo Lara y Coscubiela. “De la mafia no esperamos que surja la regeneración democrática”, “ha mentido tanto que ya nadie le cree”, “su tiempo ha terminado, váyase señor Rajoy”. Ambos fueron claramente referidos por Alfonso Alonso (portavoz parlamentario del PP): “cuanta menos representación se tiene más ser fuerza para conseguir un titular”.

UPyD: al igual que Cayo Lara parece que no sabía qué estrategia tenía que seguir. Por un lado siguió la estrategia del ataque, pero también la de flanqueo y la de guerrillas. En algunas ocasiones le ocurrió como a Rubalcaba, traía un discurso preparado y no se esperaba que Rajoy fuese a hablar de Bárcenas desde el principio. Su discurso contribuyó a reforzar el mensaje que Rajoy lanzó una y otra vez: “no les interesan mis explicaciones, sólo mi dimisión”. Estos son los problemas de no diseñar bien una estrategia con margen de reacción. Sus puntos más fuertes se produjeron cuando se lanzó a la ofensiva: “el descrédito para España no lo produce quien lucha contra la democracia, sino quien la permite por acción o por omisión”. En la segunda fase (percibida, al menos) de su primera intervención lanzó una serie de preguntas. Parecía una táctica que sorprendería a su adversario (Rajoy), pero las preguntas eran muy largas e hizo veinte. Era imposible recordar una sola de ellas y consiguió que los ciudadanos no recordasen las preguntas y por tanto esta táctica perdiese toda su operativilidad.

En su segunda intervención insiste en que su actitud es despreciable porque no ha dado respuesta a ninguna de las preguntas que había planteado. Su actitud guerrillera no parecía tener mucho sentido dado el tono que utilizaba.

PNV: Aitor Esteban siguió la misma estrategia que CiU (flanqueo) combinada con guerrilla y ejecutó la estrategia con solvencia y confianza. Su discurso pareció uno de los más coherentes de la sesión. “Se ha jactado de que no tenemos mecanismos para hacerle venir. Si no los hay los debería haber y presentaremos un proyecto para que los haya”. Insistió en que las leyes actuales funcionan, ellos serían un ejemplo de que los partidos pequeños pueden operar sin corrupción: “el problema es de actitud no de leyes, nosotros no tenemos ninguna sospecha con la misma legislación”. Pidió que no se acusara gratuitamente a Rajoy de estar implicado en el “caso Bárcenas”, pero destacó que hay “una convicción basada en indicios razonables”. “Yo no espero nada de usted”, “no vale con un me equivoqué”, “si lo que hoy aquí ha dicho resulta ser una mentira, ¿estaría dispuesto a dimitir?”, “hay un tufillo a corrupción que cada vez se va extendiendo más”.

En su segunda intervención recordó a Rajoy que “hoy ha comprometido su palabra ante el parlamento” y que “ahora sí puede haber responsabilidades políticas”. Le recomendó que si va a presentar algún proyecto de regeneración política no utilice su poder absoluto “no pretenda imponerla sin la aquiescencia de los grupos parlamentarios”.

Amaiur: Xabier Mikel Errekondo fue a hablar de su libro. Llamó mentirosos y corruptos a todos los políticos españoles, así como a numerosas instituciones y figuras públicas por actos en referencia a ETA. “El problema es el modelo corrupto del Estado”. El resto de su intervención se centró en Euskal Herria. “Nos quieren devolver al franquismo para reeducar a nuestros hicos y acabar con nuestra lengua”. Su estrategia se basó en el insulto a España; un ejemplo sucio de uso de la estrategia de guerrillas. Alfonso Alonso hizo clara referencia a él cuando dijo en torno de burla que “somos todos corruptos en España menos los de la ETA”.

ERC: otro ejemplo de uso poco agraciado de la estrategia de guerrillas. Bosch llegó a afirmar que si Rajoy no se había enterado de lo que ocurría en su partido es porque es un marciano, también que “linda con la frontera de la poca inteligencia” y que “si no es un bellaco es un zoquete”.

BNG: la señora Fernández Dávila no parece que tuviera visión estratégica. Teniendo en cuenta el orden en el que iba a hablar, no fue capaz de prever que el resto de portavoces iban a haber desarrollado con más tiempo y mejor todo lo básico que ella dijo. Repitió una y otra vez lo que dijeron todos los demás. Llegó a insinuar que podía haber relación entre el accidente del tren del pasado 24 de julio cerca de Santiago de Compostela y Bárcenas, puesto que el tramo lo construyó ACS-Dragados y en aquellos momentos el PP recibió fondos de estas empresas. Un comentario poco afortunado; en general como su intervención.

CC: Pedro Quevedo también cometió el error de repetir lo que ya se había repetido en exceso durante toda la mañana. Llegó a perderse tanto en lo que estaba leyendo que dice: “nosotros lo que pensamos es (pausa) (se lleva las gafas a los ojos) (claramente perdido) que no confiamos en usted”. No pareció estar a la altura.

Compromís: Baldoví consiguió con un pequeño gesto estratégico (guerrilla) mostrando un sobre como el gran olvidado de la mañana.

FAC: Álvarez Sostres atacó más a Rubalcaba (por el caso Marea en Asturias) que a Rajoy. Pidió reformar las costumbres políticas. Una intervención con poca dosis estratégica, dado que el tema era Bárcenas. Interesante su planteamiento comparativo de las leyes de Newton.

UPN: Carlos Salvador pidió que se haga algo “para recuperar la confianza de los ciudadanos”. Urgió a Rajoy a seguir al frente del Ejecutivo. Criticó a Amaiur: “hoy aquí los amigos de los terroristas quieren darnos lecciones de ética”. Poca dosis estratégica se vio en su exposición.

Geroa Bai: Uxúe Barcos realizó una correcta estrategia ofensiva, pero dada su posición (y, por tanto, su corta intervención) no parece la estrategia apropiada. “¿A qué se ha esperado, a que terminaran las portadas y los titulares? Todos sabemos que van a continuar”, “deberíamos hablar de la financiación de partidos y lo que explica la existencia de un caso como este mientras se le pide a la sociedad un esfuerzo doloroso”.

Alfonso Alonso (portavoz parlamentario del PP): pareció ser la persona que mejor entiende las reglas del juego. Su utilización de la estrategia defensiva fue acompañado de su mejor arma: un buen ataque. Respondió a todos los portavoces en los términos que (naturalmente) a él más le convenían. “El grupo de la izquierda plural, como es plural, nos ha insultado por triplicado” (en referencia a que hubo tres intervenciones), “el señor Bosch ha dicho que el presidente del Gobierno tiene que ser destruido y como lo dice en latín y citando a Catón parece una broma, pero una broma de mal gusto”, “hemos tenidos que aguantar que el portavoz de Amaiur nos diga que somos todos corruptos, todos menos los miembros de la ETA”, “no puedo dejar de preguntarme con qué autoridad moral se hace. ¿Lo hace un partido cuya financiación ilegal quedó probada, o los que estaban a gusto en ese partido, señora Díez? Porque usted hace ahora muchas preguntas. Su curiosidad sólo empezó cuando se cayó del cartel del PSOE”, “¿o son los que aquí piden elecciones anticipadas pero intentan repartirse los cargos de la Junta?”.

Atacó a todos los partidos de querer debilitar la imagen del Gobierno para sacar réditos electorales y forzar la convocatoria de unas nuevas elecciones, pese a que sería desastroso para la economía. “Fracasaron en la crisis y vuelven a fracasar ahora en su intento de debilitar a este Gobierno.

Diferentes estrategias utilizadas de diferentes formas. Hay que tener en cuenta cuál es nuestra posición y cuáles son nuestros objetivos. Sin conocer las respuestas a estas dos preguntas el resultado no llegará a lo esperado. Como decía uno de los mayores ajedrecistas de todos los tiempos, Garry Kasparov, “confiar en que el competidor cometa un error grave no es una estrategia viable”. También dijo que “el peor error es el error que te convierte en predecible”. En palabras de Durán i Lleida, hoy todos han sido demasiado predecibles.

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