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RESUMEN POR PAÍSES SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014

Autor: Álvaro Marchante
  1. Resultados generales y en España
  2. Participación y Voto Blanco y Nulo
  3. Posibilidad de entrada de nuevos partidos
  4. Tablas resumen por partidos europeos
  5. Tablas resumen por países

RESUMEN POR PAÍSES  SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014 1 de 6RESUMEN POR PAÍSES  SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014 2 de 6RESUMEN POR PAÍSES  SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014 3 de 6RESUMEN POR PAÍSES  SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014 4 de 6RESUMEN POR PAÍSES  SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014 5 de 6RESUMEN POR PAÍSES  SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014 6 de 6

TABLAS RESUMEN POR PARTIDOS EUROPEOS SEGÚN LAS HIPÓTESIS DE VOTO PARA LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014

Autor: Álvaro Marchante
  1. Resultados generales y en España
  2. Participación y Voto Blanco y Nulo
  3. Posibilidad de entrada de nuevos partidos
  4. Tablas resumen por partidos europeos
  5. Tablas resumen por países
Hipótesis resultados Partido Popular Europeo elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Partido Popular Europeo elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Izquierda Unitaria Europea elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Izquierda Unitaria Europea elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Conservadores y Reformistas Europeos elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Conservadores y Reformistas Europeos elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Verdes y Alianza Libre Europea elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Verdes y Alianza Libre Europea elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Europa de la Libertad y de la Democracia elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Europa de la Libertad y de la Democracia elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Alianza de Movimientos Nacionales elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados Alianza de Movimientos Nacionales elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados No Adscritos elecciones europeas 2014

Hipótesis resultados No Adscritos elecciones europeas 2014

HIPÓTESIS DE VOTO A OTROS EN LAS ELECCIONES EUROPEAS DE 2014

Autor: Álvaro Marchante
  1. Resultados generales y en España
  2. Participación y Voto Blanco y Nulo
  3. Posibilidad de entrada de nuevos partidos
  4. Tablas resumen por partidos europeos
  5. Tablas resumen por países

En las elecciones al Parlamento Europeo suele ser difícil predecir si entrarán partidos nuevos. Pero las próximas elecciones son bastante atípicas y puede haber diferentes motivos que fuerzas que hasta ahora no habían conseguido representación, la consigan:

  1. La crisis económica que se ha vivido en la Unión Europea ha hecho que buena parte de los partidos que estaban gobernando se tambaleen y los partidos que ya tenían representación no sean capaces de hacerse con sus votos.
  2. Coaliciones de varios países (al estilo nórdico) que pierdan fuerza.
  3. Países con un elevando euroescepticismo.
  4. Escisiones de partidos con representación.
  5. Nuevos partidos que representen a una parte de la sociedad creciente y marginada.
  6. Etcétera.

Países donde será más fácil que entren nuevos partidos no tenidos en cuenta

  • Hungría: el voto a otros podría multiplicarse hasta por 3,5. Aumentaría este voto entre 1,4 y 8,9 puntos.
  • Bulgaria: podría aumentar entre 3,1 y 4,5 puntos, llegando a niveles cercanos al 20%.
  • Irlanda: podría aumentar entre 1 y 3 puntos y llegar a cerca del 18%.
  • Alemania y Luxemburgo: en una de las hipótesis aumentarían unos 4 puntos, hasta cerca del 15 y del 18% respectivamente.

Países donde será más difícil que entren nuevos partidos no tenidos en cuenta

  • Letonia: el voto a los partidos tenidos en cuenta podría aumentar entre 9 y 13 puntos, hasta representar casi el 90% del voto.
  • Francia: aumentaría entre 5 y 9,5 puntos, hasta llegar en el segundo de los casos el 95% del voto total.
  • República Checa y Estonia: aumentaría entre 5 y 7 puntos hasta niveles cercanos al 95% en la República Checa y superiores en Estonia.
  • Chipre: podría ascender entre 4 y 6 puntos hasta niveles superiores al 95% del voto total. No es determinante para que entren nuevos partidos, pero sí para que se garantice la representación el EDEK (Movimiento por una Democracia Social).

En el resto de los países las variaciones estarían por debajo de los 4 puntos, por lo que no serían determinantes para entrar en el parlamento europeo. No obstante, hay casos que la reducción del voto a otros (como en Chipre) pueda servir para garantizar el acceso de los partidos tenidos en cuenta.

En España se reduciría cerca de 2 puntos el voto a otros en una de las hipótesis, es decir, los partidos que ya tenían representación acumularían más votos; o se ampliaría en 3,5 puntos, es decir, los partidos con representación perderían votos.

HIPÓTESIS ELECCIONES EUROPEAS 2014  PORCENTAJE de voto a otros

ULTRADERECHA EN EUROPA. EUROESCEPTICISMO Y NACIONALISMO

Autor: José María Ramírez

En esta ocasión, y con motivo de la celebración de los veinte años de la entrada en vigor del Tratado de Maastricht, os proponemos quizá uno de los temas más comentados en los medios de comunicación: el auge de la ultraderecha en las primeras encuestas pre-electorales que se están realizando en algunos de los países de la Unión Europea.  Sin duda, uno de los más espectaculares ha sido el dato francés, donde el partido de Marie Le Pen (Frente Nacional) se coloca como favorito con un 24% de los votos, dos puntos más que los conservadores de la UMP y cinco más que el Partido Socialista Francés (un 19%), tras año y medio de Presidencia de François Hollande.

En este artículo, intentaremos responder  al menos a cuatro cuestiones. En primer lugar, intentaremos analizar cuál es la ultraderecha que ésta naciendo en el viejo continente y en qué se diferencia (y en qué se parece) de la clásica extrema-derecha muy presente en la historia de Europa. En segundo lugar, nos centraremos en uno de sus principales postulados: el euroescepticismo. Después, intentaremos buscar cuáles son las causas de su auge, y cómo la crisis económica está trayendo discursos que hasta este momento habían quedado sofocados.  Y por último, intentaremos apuntar  los sondeos publicados en algunos de los países de UE para observar qué peso podrán tener dentro del nuevo Europarlamento.

“Ultra-derecha” versus “Extrema-derecha”

Es difícil definir con claridad a la extrema-derecha (ultra-derecha) de una forma coherente y “exacta”. La dificultad del término recae en la progresión temporal que ha sufrido, evitando caer en los significativos peyorativos que socialmente ha poseído el término. Para ello, intentaré basarme en características más o menos aceptadas por todos para poder acotarlo sin restringirlo en exceso ni pretender realizar aquí una labor histórica exhaustiva.

En plenos años treinta, en Europa se extiende como común lo que se ha llamado extrema-derecha, asociado especialmente a partidos fuertes y liderazgos populistas como los de Mussolini o Hitler. En general, sus bases se fundamentaban en dos preceptos: el autoritarismo y el nacionalismo. El primero entendido tanto por el tono –militar generalmente, con valores verticalistas donde el líder goza de la mayor parte del poder, sino todo – y en la forma, con ausencia de libertades públicas y, por supuesto, con una postura anti-democrática.

El segundo concepto, el nacionalismo, también muy propio del momento histórico debido a antiguas rencillas entre franceses y alemanes,  era utilizado como un elemento de legitimación por esos “supra”-líderes donde realizan un uso político de la palabra “pueblo” (nación), poniendo el énfasis en la soberanía de este para tomar las decisiones que debe acarrear la Nación (y es lo que les acerca al populismo, y para ello, se recomienda la lectura de Hermet, 2008). Y, aunque es cierto que tanto demócratas como estos idolatran al pueblo; son los populistas (y por ende, la extrema-derecha) quienes levantan sus sentimientos más pasionales para llevarlos contra el enemigo (¿los extranjeros?¿judíos?¿pobres y marginados? Depende del tipo de partido y del país donde nazca).

Aparte de estos dos conceptos, es bien cierto que tienen más conocidas características como la xenofobia que practican, los valores tradicionalistas y conservadores que profesan (machismo y homofobia), etc. Sin embargo, son estos dos valores los que nos interesan en el cambio que ha sufrido la extrema-derecha.

La nueva “ultra-derecha” que aparece ahora adopta nuevas formas democráticas (y por ende, retira el componente militarista y autoritario que poseía la extrema-derecha) para presentarse de una forma atractiva y poco hostil a un electorado que poco ha sufrido de la anterior. Esa ultra-derecha moderna pretende alejarse de esa extrema-derecha clásica, aunque sigue persiguiendo la mayor parte de sus postulados, especialmente el del nacionalismo, aunque camuflado bajo valores menos sagrados y más pragmáticos. El azote de la crisis económica y el aumento del desempleo (especialmente en fábricas, entre los cinturones industriales de muchas capitales europeas, entre los jóvenes…) han hecho que estos partidos canalicen su nacionalismo y su xenofobia hacia el mito de que los foráneos “roban” los puestos de trabajo a los patrios. Además, sucede un fenómeno extremadamente curioso: estos partidos han conseguido que la ira de los obreros no se dirija hacia la clásicamente denostada clase alta, los propietarios y las empresas,  sino hacia las clases más desfavorecidas, los mendigos y especialmente los inmigrantes, por las concesiones otorgadas por los Estados a los más desposeídos (Hermet, 2008, pp. 25).

Euroescepticismo y nacionalismo

En ese sentido es bastante destacable que ese nacionalismo de estos partidos de ultra-derecha se plantee en términos de euroescepticismo, sobre todo cuando concurren como candidatos a escaños dentro del Parlamento Europeo. La mayoría de los partidos –sino todos- de esta tendencia rechazan la pertenencia de sus países a este organismo; es más, el doble juego electoral ha hecho que los principales partidos conservadores nacionales (y no sólo los conservadores) jueguen cartas de campo del euroescepticismo (el caso más claro son los tories británicos) para poder competir contra ellos por un electorado desencantado con la Unión Europa y las políticas comunitarias.

Es interesante observar sus demandas principales, debido a que intentan entroncar dentro de ese nacionalismo propio: la recuperación de las competencias cedidas a la Unión Europea o la defensa de los intereses nacionales por encima de los comunitarios –aunque supongan un cierta desagravio entre ciudadanos europeos.  También es observable el papel jugado por estos en el bloqueo de las cuentas comunitarias en 2011 (nuevamente el caso más claro es el apoyo institucional dado por el UKIP a Cameron para avanzar en el cheque británico) o la recuperación de políticas de fronteras-Schengen (en conexión con el debate migratorio, como por ejemplo, en plenas elecciones francesas de mayo de 2012 donde tanto el Frente Nacional y, más tibiamente, la UMP pedían la recuperación de esta competencia por parte del Estado Francés).

Bien es verdad que el euroescepticismo no es un únicamente un discurso de la ultra-derecha, sino que también la izquierda (y la extrema-izquierda) ha utilizado, aunque por motivos muy diferentes. Si para los primeros se usa el tema nacionalista-patrio, los segundos se oponen a las políticas económicas que han sido utilizadas durante la crisis financiera por parte del Gobierno Comunitario, si bien detrás de ello hay un discurso anti-globalización más poderoso (el “no” a la Constitución Europea por parte de comunistas-verdes franceses y holandeses está motivado por ese discurso anti-globalización). Aunque también es cierto que algunos partidos de ultra-derecha han utilizado ese rechazo a estas políticas durante la actual crisis (sin irnos más lejos, el partido Democracia Nacional español).

Una coyuntura única para unos partidos reformados

Ahora bien, ¿cuál es el motivo por el cual es ahora cuando están obteniendo repercusión social y política? ¿cómo es posible que estos partidos que hasta los años 90 eran minoritarios y denostados por la opinión pública estén ahora encabezando sondeos en Francia, e incluso hayan podido tener presencias en gobiernos como el de Holanda o Noruega? Primeramente, y como podemos observar en el primer gráfico que presentamos a continuación, el principal foco donde estos partidos tienen presencia política-parlamentaria y social es el norte de Europa: Finlandia, Holanda, Austria (con casi un 27% de votos entre los dos partidos) y Dinamarca. Aunque no pertenecen a la Unión Europea, Noruega y Suecia también son dos países con gran presencia de la ultraderecha, con más de un 15% de los votos (28,9% del Partido Popular Suizo y  un 16% del Partido del Progreso de Noruego, aunque si bien en 2009 obtuvieron un 22,9% antes de la matanza de Utoya).

Presencia de los partidos de ulltra-derecha en los parlamentos nacionales de cada país Sigue leyendo